Posted on

CUENTO ORIGINAL: EPITAFIO NOCTURNO

Escrito por Jason Wallace

Te contar√© lo que recuerdo, pero no prometo ser exacto. Fue en el 20XX creo que, en marzo o abril donde todo comenz√≥. Noa era son√°mbulo y nadie en casa pod√≠a dormir por su culpa, mi hermano se levantaba en las noches y orinaba las puertas como pose√≠do por un esp√≠ritu me√≥n. Era bastante gracioso ver como lo retaban, pap√° lo humillaba y mam√° rega√Īaba a los cielos por tener que trapear todos los d√≠as, claro, Noa cooperaba con los quehaceres a modo de disculpa, pero el muy idiota se negaba a ir con un loquero. Fue un jueves, en alguna celebraci√≥n de la amiga del t√≠o de la vecina que mam√° y papa fueron invitados a una noche adulta. Yo aprovech√© de salir sin permiso al cine pelao‚Äô, nos junt√°bamos a ver pel√≠culas de todo tipo y esa semana tocaba‚Ķcreo que, de samur√°is, era algo japon√©s de eso estoy seguro. Mis recuerdos no son claros‚Ķ

(Víctor se debate en la inconsciencia. Su adicción a la morfina lo ha hecho olvidadizo y su frágil estado mental parece un globo a poco estallar)

¬ŅCu√°nto dorm√≠? ‚Ķya veo, lamento hacerte perder el tiempo, pero gracias por dejarme descansar. No he dormido casi nada desde que encontramos a Noa. ¬°Ah! Cierto, la historia.
Me junt√© con Mat√≠as y Karen para llegar al cine, ¬Ņlos conoces? ¬°Oh! Que peque√Īo es el mundo.

(El hombre frente a m√≠ parece nost√°lgico, melanc√≥lico. No parece haber tomado un ba√Īo en semanas, me pregunto ¬Ņhace cu√°nto que no ve a sus amigos?)

La película era animada y eso me decepcionó, estuve a punto de irme, pero Matías me detuvo, dijo algo sobre el poco tiempo que paso con amigos. Le di la razón, ese fue mi segundo error.
¬ŅQu√© no quieres m√°s pre√°mbulos? Entiendo, est√°s aqu√≠ por lo de Noa, lo que haya hecho para permitirlo no es importante, lo hecho, hecho est√°.

(Act√ļa taciturno, como si por un momento dudara de que hace en la habitaci√≥n, pero luego de palpar uno de sus hombros en se√Īal de apoyo prosigue con su historia)

Al d√≠a siguiente volv√≠ antes que mis padres, ¬Ņte cont√© que pas√≥ con ellos? ‚Ķentiendo, no es relevante. Todav√≠a recuerdo el olor, una mezcla extra√Īa entre alcohol y vinagre. La puerta estaba junta, no abierta, no cerrada, junta. Me apresur√© a entrar y ese hedor me golpe√≥ la nariz sin aviso, el piso bajo mis pies estaba mojado, seguro que Noa orin√≥ dormido la puerta. Hasta ahora no entiendo la raz√≥n de que alguien la haya dejado abierta, estoy seguro de que yo sal√≠ por atr√°s y ninguno de mis padres dejar√≠a abierta la entrada. Si alguien viene a robar se hubiese llevado algo, no solo deja junta la puerta, quiz√°s fue magia, ¬Ņno crees?, Aleister Crowley defini√≥ la magia como la ciencia y el arte de provocar que ocurra el cambio en conformidad con la voluntad. He estudiado mucho sobre misticismo desde entonces, cuentos de viejas y chamanes, pero no lo entiendo, ¬Ņla voluntad de qui√©n dej√≥ abierta la puerta?

Noa no estaba, mis padres llegaron y tuve que mentir. Dije que me qued√© dormido temprano y no sab√≠a nada de Noa, mam√° me grit√≥ por varios minutos, pap√° permaneci√≥ en silencio. Luego de un minuto mir√°ndome a los ojos, un minuto que pareci√≥ una eternidad, √©l dijo: Tonto. Se llam√≥ a las fuerzas policiales, se le pregunt√≥ a los vecinos y amigos de Noa, fui a los lugares que √©l frecuentaba. ¬°Por dios!, ni siquiera llevaba zapatos, ¬Ņsali√≥ caminando descalzo mientras orinaba la entrada? Nunca se lo dije, pero yo lo amaba, yo lo dej√© solo, yo ment√≠ sobre mi huida al cine, yo me qued√© cuando sent√≠ que deb√≠a irme, ¬°yo mierda! ¬°YO LO ENCONTR√Č!

(El sujeto parece ensimismado, lleva casi diez minutos en silencio. Estoy seguro que est√° despierto, su respiraci√≥n es agitada y sus ojos lucen enrojecidos, quiz√°s alg√ļn estupefaciente o falta de sue√Īo, tal vez desea llorar, aunque tampoco lo he visto pesta√Īear mucho desde que nos reunimos)

A los tres d√≠as de desaparecido Karen y Mat√≠as me pidieron reunirnos cerca del cine pelao‚Äô. Ese viejo local de pel√≠culas rentadas se hab√≠a convertido en el mayor de los remordimientos. Karen dijo tener una pista, algo sobre un ladr√≥n de ni√Īos, un gitano que se hab√≠a quedado a vivir en el pueblo hace unos a√Īos. Trazamos un plan, el sujeto habitaba un bosque que colindaba con el hospital municipal, la misi√≥n era sencilla. Mientras mi pareja de amigos distra√≠a al gitano yo entraba a su hogar y buscaba a Noa.

Lo recuerdo claramente. El bosque luc√≠a gris, hace bastante no pasaba por ah√≠, ni la investigaci√≥n ten√≠a motivos para llegar a ese lugar. La distancia era considerable, en especial para un adolescente descalzo. Las hojas ca√≠an con el tenue viento que pasaba, el oto√Īo estaba en plenitud y yo ten√≠a cuidado de no pisar las hojas secas, el gitano era real, viv√≠a en una peque√Īa caba√Īa color caqui, rodeada de enredaderas y sin ventanas. El sujeto sali√≥ por la √ļnica entrada, era alto, quiz√°s el hombre m√°s alto que hab√≠a visto hasta entonces. Su cabello era negro y largo, no recuerdo su vestimenta, tal vez estaba desnudo, es gracioso, en ese momento cre√≠ que al allanar la casa de ese tipo salvar√≠a a mi hermano. Bavol se dirigi√≥ cojeando en direcci√≥n de las voces que falsamente ped√≠an auxilio. S√≠, su nombre es Bavol. Al verlo ya lejos y saber que tardar√≠a en volver, por como caminaba, entr√© sin miedo a la caba√Īa. El panorama fue desalentador, un colch√≥n en el suelo; un peque√Īo escritorio al cual le faltaba una pata; un atrapasue√Īos colgando del techo y muchas velas y f√≥sforos. Mi hermano estaba perdido por mi culpa y lo mejor que pude hacer fue entrar a la pobre casa de este lisiado. Me enoj√©. Pate√© su escritorio haci√©ndolo caer, escup√≠ en su colch√≥n y estirando mis brazos agarr√© esa artesan√≠a barata y la hice pedazos.

(Victor calla nuevamente. Sus pausas se vuelven más constantes a medida que la historia avanza, parece ido, algo mareado, su mirada tiembla. Me mira y parece desconocer lo que sucede. Pienso en hablarle, pero no puedo interrumpirlo, la verdad es que disfruto un poco el verle así)

‚ÄĒRomp√≠ el atrapasue√Īos y despu√©s‚Ķno entiendo. ¬ŅQui√©n es usted? ‚ÄĒ, su voz nerviosa parece un manjar para el entrevistador ‚ÄĒ. Yo te recuerdo, romp√≠ el atrapasue√Īos y la puerta se cerr√≥, las sombras bailaban en la oscuridad, no ve√≠a nada, pero sab√≠a que hab√≠a algo ah√≠.

Las voces se superponen, el mundo pierde l√≥gica y la raz√≥n se extrav√≠a en los confines de la mente. ¬ŅQu√© es la magia? Pues Crowley no estaba lejos de tener raz√≥n, pero ¬Ņde qui√©n es la voluntad que abre y cierra puertas?

Frente a V√≠ctor Knudsen se alza una figura alta y de largos brazos, viste un traje formal. Es todo un gentleman moderno. De su espalda surgen protuberantes extremidades, ¬Ņtent√°culos quiz√°s?, su rostro blanco carece de expresiones o rasgos distinguibles. Todo est√° oscuro, la entrada est√° tras la criatura. V√≠ctor lo sabe, no hay escape.

‚ÄĒ¬°¬ŅQui√©n eres?! ‚ÄĒ, grita el joven en medio de la oscuridad ‚ÄĒ¬°s√© que est√°s ah√≠!, ¬Ņd√≥nde est√° Noa? ‚ÄĒla esperanza por encontrar a su hermano es mayor que la esperanza de sobrevivir a dicho encuentro.

(Kevin no hace nada m√°s que mirarme, sus ojos desorbitados casi parecen amenazantes. ¬ŅEstar√° bajo los efectos de alguna droga?, intento acercarme a la puerta, pero √©l la bloquea. De su bolsillo saca una peque√Īa navaja. No quiero herirlo, pero tampoco quiero ser lastimado)

El viento sopla con fuerza entre las hojas del bosque, la caba√Īa parece mecerse a la par de las ramas y la adrenalina se dispara. Kevin toma lo primero que siente cerca de √©l, parece ser un palo, algo pesado, pero puede levantarlo. Grita. Gru√Īe. Y se abalanza sobre el ente oscuro que yace en la peque√Īa habitaci√≥n. La criatura no se inmuta, no necesita hacer ning√ļn movimiento, no desea hacerlo. Quiz√°s siente compasi√≥n, o quiz√°s la indiferencia es su naturaleza. No hay como saber. Kevin atraviesa la sombra humanoide que se opon√≠a a su paso en la oscuridad. Choca con la puerta y cae a las afueras de la caba√Īa. Voltea y no hay nada, solo un colch√≥n en el suelo, un escritorio destartalado y un atrapasue√Īos roto. En sus manos un bast√≥n con mango de plomo. Kevin respira, olvida a su hermano, olvida a sus amigos, olvida al gitano, a sus padres, su mentira, su dejaci√≥n, su decencia, su humanidad, no tiene consciencia, no desea levantarse, pierde los estribos, pero su cuerpo no responde, grita, pero nadie le hoy√©. Pareciera que cae en un profundo sue√Īo y mientras cierra los ojos se orina encima.

(No entiendo que sucede con mi entrevistado, está de pie obstruyendo la salida y como si de una posesión se tratase solo emite un ligero quejido que parece provenir de lo más profundo de su ser. Es algo asqueroso y vergonzoso para alguien de su edad, pero se acaba de orinar. Deja caer la navaja y me apresuro a patearla. Tal vez ahora pueda empujarlo y huir, ya tengo todo lo que necesito para mi artículo. Balbucea palabras ininteligibles, como un bebé o un ebrio, quiero huir, pero tengo curiosidad)

Epílogo

V√≠ctor Knudsen fue encontrado muerto luego de que un periodista sensacionalista notificara haber hallado su cuerpo sin vida previo a una entrevista pactada con el occiso. El cuerpo mostraba evidencia de haber sido flagelado por la propia victima a lo largo de muchos a√Īos. Los peritajes descubrieron, entre otras cosas, m√ļltiples manchas negras en zonas sin da√Īo alguno. El muerto parec√≠a haberse orinado antes de acabar con su vida, lo que llev√≥ a las fuerzas de orden a dudar del supuesto suicidio. El caso se dio por cerrado al no encontrarse familia viva ni nadie interesado en proseguir la causa.

JW, como me referir√© al periodista, jam√°s public√≥ el art√≠culo. Al pasar los meses comenz√≥ a tener dificultades para conciliar el sue√Īo, as√≠ como incontinencia urinaria. Sus colegas no dan cr√©dito a sus comentarios, sobre que Victor estaba bajo una maldici√≥n y que ahora √©l es victima de un mal esp√≠ritu. √Čl no lo sabe, pero en menos de un lustro se quitar√° la vida para no enfrentar los mismos miedos que conoci√≥ Victor y antes que √©l Noa.

Algunos creen que el terror descrito en estas pesadillas naci√≥ el 2009, como una jugarreta producto de la internet. El miedo nace de muchas formas, puede ser un cuento infantil pasado de boca en boca como vemos muchas veces en el folclore, el desconocimiento de un aspecto de la naturaleza lleva a creer en lo irascible e ignoto, somos como hojas secas que son pisadas por un millar de palabras sin sentido, la verborrea de los sabios ha provocado traumas en los j√≥venes, y los j√≥venes han provocado miedo entre sus pares, pues as√≠ como el folclore nos proporciona historias desde el desconocimiento, el fakelore nos proporciona habladur√≠as desde la mentira. Las historias parecen cambiar con el tiempo, pero las pesadillas son las mismas, un hombre me lleva, una sombra se mueve, las pinturas hablan y los dientes se caen. En Jap√≥n existi√≥ el rito de hyakumonogatari kaidankai, el acto de contar cien historias de terror frente a cien velas que se van apagando una a una, todo esto sigue su curso hasta apagar la √ļltima vela e invocar al terror en la carne espectral que lo compone. La verdad es que las pesadillas siempre han estado ah√≠ record√°ndonos que vamos a morir.
Hace un par de siglos el miedo era diferente, no la sensaci√≥n, sino los motivos. Pero la historia rima; bogeyman, un ente de Escocia s√≠mil del hombre del saco o el llamado cuco, con un aspecto humanoide no se detalla su apariencia, solo que se acerca a los ni√Īos y se los lleva con √©l; Bloody Mary, ya hay registros de ella a principios del siglo XX, una mujer joven que solo aparece a trav√©s de espejos, al ser invocada ataca a quien la ha llamado clavando un arma en el pecho o cuello del desafortunado; Noppera-bŇć, en Jap√≥n se describe a este yokai como un ser sin facciones en la cara, una criatura que puede asemejarse a un humano y hacer desaparecer su rostro con el objetivo de asustar.

Nacido de la internet como un creepypasta, tomando fuerza del inconsciente. √Čl espera al viajero, al despistado, al audaz que se atreva a entrar a sus dominios. ¬ŅCrees que el bosque lo limita? Slenderman est√° all√° afuera y en el vaiv√©n de la inconsciencia, cuando te debates entre la realidad y el sue√Īo, cuando la imaginaci√≥n juega una mala pasada, cuando la sombra de un rinc√≥n se agita inesperadamente, en el crujir de hojas secas‚Ķ es entonces, cuando no lo sabes que √©l se hace presente. ¬ŅQu√© es real? ¬ŅQu√© es ficci√≥n? Solo ten presente una cosa, si no puedes hacer magia para huir no vale la pena esforzarse, ya est√°s a su alcance, orinar la cama es solo el comienzo.

¬°DESPIERTA!

?>